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¿Un shot de motivación? Mejorar tus astrocitos para alcanzar tus metas

Imagina un mundo futurista en el que las capacidades del cerebro ya no son un misterio ni un límite: se prenden y apagan como interruptores. Si alguien quiere prepararse para correr un maratón en la ciudad mÔs impactante del planeta no necesita mÔs que una pastilla, una dosis precisa activa las redes neuronales necesarias. La tomas  y algo dentro de ti se alinea: te levantas a entrenar sin dudar, como si siempre hubiera estado dentro de ti la determinación.


Astrocitos motivacion

Solo si entendiĆ©ramos con precisión cómo funcionan las cĆ©lulas y molĆ©culas dentro de nuestro cerebro, esta posibilidad podrĆ­a hacerse realidad. Sin embargo, la atención solo se ha centrado en las neuronas, olvidando a un personaje fundamental para entender al cerebro: las cĆ©lulas gliales. En particular los astrocitos —que rodean, protegen y nutren a las neuronas— han sido vistos durante mucho tiempo como simples acompaƱantes, actores pasivos en el complejo teatro del comportamiento animal.


Se sabe que los astrocitos se comunican entre sĆ­ mediante seƱales de calcio (Ca²⁺). Estas seƱales se activan en respuesta a la actividad sinĆ”ptica entre neuronas, pero son las propiedades internas de cada astrocito las que determinan quĆ© tan lejos y en quĆ© medida se propaga el calcio a travĆ©s de esta red glial. Sorprendentemente, un solo astrocito puede regular cerca de 100,000 sinapsis —esos puntos clave donde dos neuronas se comunican—. ĀæPodrĆ­an los astrocitos organizarse colectivamente, como lo hacen las neuronas, para modular la actividad del cerebro?


En España, un grupo de investigadoras se preguntó si los astrocitos podrían acoplarse funcionalmente, tal como lo hacen las neuronas. Para explorarlo, utilizaron ratones entrenados para activar su sistema de recompensa que estÔ involucrado en la motivación que nos impulsa a alcanzar nuestras metas y se origina en el núcleo accumbens una estructura del cerebro que tiene el tamaño aproximado de un chícharo o una lenteja y que nos hace sentir placer o felicidad cuando hacemos algo divertido.


A partir de una tĆ©cnica ingeniosa en la que se inyectaron en el nĆŗcleo accumbens genes diseƱados especĆ­ficamente para dirigirse a los astrocitos, las investigadoras lograron controlar su activación y desactivación en momentos precisos. En este experimento, los ratones recibĆ­an una "recompensa" —mĆ”s azĆŗcar en el agua que consumĆ­an— cuando se acercaban a los bebederos con luz LED.


La Dra. Irene Serra, del Instituto Cajal en Madrid, observó que cuando los ratones aprendĆ­an que la luz LED se relacionaba con la recompensa, se activaban conjuntos especĆ­ficos de astrocitos. Pero lo mĆ”s sorprendente fue que, a medida que avanzaba el proceso de aprendizaje, mĆ”s astrocitos se sumaban al conjunto activado. Es decir, los astrocitos no solo respondĆ­an pasivamente, sino que parecĆ­an organizarse de forma progresiva a lo largo del aprendizaje, como si tambiĆ©n ā€œaprendieranā€ junto con las neuronas.


Cuando las investigadoras activaban artificialmente a los astrocitos de estos conjuntos, los ratones mostraban una mayor preferencia por acercarse a los bebederos iluminados con luz LED, pero solo cuando la luz estaba encendida, no  antes ni después. Esto  indica que los astrocitos reclutados durante el periodo de aprendizaje estÔn relacionados con la asociación entre la luz LED y la recompensa. Por otro lado, cuando los ratones veían la luz LED pero no recibían la recompensa, seguían acercÔndose al bebedero con insistencia, lo que sugirió un aumento en su motivación, incluso sin obtener la recompensa.


Este hallazgo abre la puerta a una idea fascinante: quizÔs aquí esté la clave para formular esa pastilla futurista capaz de encender la motivación en nuestro cerebro y ayudarnos, por ejemplo, a no rendirnos mientras entrenamos para correr un maratón.


Durante el proceso de recompensa, ciertos astrocitos se activan en dos regiones del nĆŗcleo accumbens: aquellas asociadas al placer y las vinculadas al aprendizaje asociativo.Un ejemplo clĆ”sico de este tipo de aprendizaje es la mnemotecnia: para recordar que los seres vivos estĆ”n compuestos principalmente por carbono, hidrógeno, oxĆ­geno y nitrógeno, agrupamos sus iniciales en ā€œCHONā€ y empleamos esa palabra —incluso fuera del contexto quĆ­mico y con un toque lĆŗdico— para fijar mejor la información en la memoria. AsĆ­, los astrocitos no solo generan la sensación placentera, sino que tambiĆ©n facilitan la formación de conexiones neuronales basadas en estĆ­mulos repetidos o significativos.Ā 


Esta técnica se centró en los astrocitos del núcleo accumbens; sin embargo, las respuestas asociadas a la recompensa involucran otras regiones, como la corteza prefrontal, los ganglios basales y las Ôreas límbicas. AdemÔs, la actividad de los astrocitos estÔ estrechamente vinculada con neuromoduladores como el glutamato. Por ello, para desarrollar la pastilla futurista, se requiere aún mucha investigación que esclarezca el papel de los astrocitos en el sistema de recompensa cerebral.


Las investigadoras lograron demostrar algo sorprendente: contrariamente a la creencia de que los astrocitos son actores pasivos en el comportamiento relacionado con la obtención de recompensas, sus observaciones revelan que la formación de conjuntos de astrocitos participa activamente en los circuitos neuronales que regulan conductas tan complejas como la motivación para perseguir nuestras metas... o decidir no hacerlo.


Descripción de palabras que tal vez es la primera vez que escuchas


Astrocitos: CƩlulas gliales cerebrales que deben su nombre a su forma estrellada que da soporte estructural a las neuronas y regula las molƩculas de su ambiente extracelular.


NĆŗcleo accumbens: Estructura que se ubica en el punto medio en donde se cruzarĆ­an las lĆ­neas que se dibujan si ponemos un dedo en el centro de la frente y otro arriba de la oreja, su nombre proviene del latĆ­n nucleus accumbens septi, que significa nĆŗcleo que yace junto al septum y en ella se ubican las redes neuronales responsables del placer.


Neuromoduladores: Son moléculas que actúan como mensajeros en el cerebro, pero a diferencia de los neurotransmisores clÔsicos, no transmiten señales de forma directa entre dos neuronas. MÔs bien, modifican la forma en que las neuronas responden a otras señales. Es como si en una conversación entre dos personas alguien ajustara el volumen de la voz o el tono emocional del diÔlogo. Los neuromoduladores pueden amplificar, reducir o prolongar la señal neuronal, y su efecto suele ser mÔs lento y duradero. Algunos de los mÔs conocidos son la dopamina, la serotonina, la noradrenalina y la acetilcolina. Estas sustancias químicas influyen en funciones complejas como el estado de Ônimo, la motivación, el sueño, el aprendizaje y la atención.


Corteza prefrontal: Región del cerebro ubicada justo detrÔs de la frente, si colocamos un dedo entre las cejas y otro unos centímetros arriba, el punto medio entre ambos marca aproximadamente su ubicación. Es una de las zonas mÔs evolucionadas del cerebro humano y se encarga de funciones como planificar, tomar decisiones, controlar impulsos, y anticipar consecuencias. Actúa como una especie de director de orquesta, ayudando a coordinar pensamientos y comportamientos complejos. Esta corteza se comunica estrechamente con otras Ôreas cerebrales, como el sistema límbico y los ganglios basales, para regular tanto la lógica como las emociones.

Ganglios basales: Conjunto de estructuras profundas del cerebro que se ubican mĆ”s o menos en el centro de cada hemisferio cerebral. Aunque su nombre sugiere que son ā€œgangliosā€ (como los del sistema inmune), en realidad son nĆŗcleos de neuronas que participan en el control del movimiento, la toma de decisiones automĆ”ticas y la formación de hĆ”bitos. ActĆŗan como una especie de filtro que decide quĆ© acciones motoras se ejecutan y cuĆ”les se inhiben. Trabajan en estrecha relación con la corteza prefrontal y el tĆ”lamo, y dependen en gran medida de neuromoduladores como la dopamina para funcionar correctamente.

Glutamato: Es el principal neurotransmisor excitador del cerebro, una molécula mensajera que se libera entre neuronas para aumentar su actividad. Si imaginamos al cerebro como una gran red de comunicación, el glutamato sería como una señal de "”enciéndete!" que impulsa la transmisión de información. A diferencia de los neuromoduladores, su acción es rÔpida y directa, pero también delicada, irónicamente, el exceso de glutamato puede resultar tóxico para las neuronas, fenómeno conocido como excitotoxicidad, implicado en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o la Esclerosis Lateral Amiotrófica.


Señales de calcio (Ca²⁺): Son pulsos o cambios en la concentración de iones de calcio dentro de las neuronas y otras células, que actúan como una especie de interruptor molecular. Aunque el calcio es un ion muy simple, cumple un papel vital en la comunicación celular: cuando entra en la célula, puede activar procesos como la liberación de neurotransmisores, la plasticidad sinÔptica (es decir, la capacidad del cerebro para aprender y adaptarse), e incluso la expresión de ciertos genes. Si imaginamos una neurona como un teatro, el calcio sería el encargado de subir el telón en el momento justo.


Sistema de recompensa: El sistema de recompensa cerebral es una red de estructuras y conexiones neuronales especializadas en procesar estímulos placenteros, motivar conductas adaptativas y consolidar aprendizajes relacionados con la supervivencia. Su funcionamiento central gira en torno a la liberación de dopamina, un neurotransmisor clave que actúa como "señal de recompensa" para reforzar comportamientos benéficos.

Fuentes:

Serra, I., MartĆ­n-Monteagudo, C., SĆ”nchez Romero, J. et al.Ā Astrocyte ensembles manipulated with AstroLight tune cue-motivated behavior. Nat NeurosciĀ 28, 616–626 (2025). https://doi.org/10.1038/s41593-025-01870-0


Lines Justin, Baraibar Andres, Nanclares Carmen, MartĆ­n Eduardo D., Aguilar Juan, Kofuji Paulo, Navarrete Marta, Araque Alfonso (2023) A spatial threshold for astrocyte calcium surge eLife 12:RP90046 https://doi.org/10.7554/eLife.90046.1


Xu Y, Lin Y, Yu M, Zhou K. The nucleus accumbens in reward and aversion processing: insights and implications. Front Behav Neurosci. 2024;18:1420028. Published 2024 Aug 9. doi:10.3389/fnbeh.2024.1420028


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BiografĆ­a


Laura Méndez es estudiante de doctorado en Neurotoxicología en el CINVESTAV, enfocada en los procesos químicos y biológicos del cerebro. Es apasionada del conocimiento y lectora activa de ficción y filosofía. Con su investigación, busca comprender los mecanismos neuroquímicos y explorar las conexiones entre ciencia, cultura y pensamiento.


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